Una simbiosis cultural. El patrimonio histórico y la juventud ojuelense.

Por Adrián Sánchez Hernández.

En el presente texto, se exponen los resultados obtenidos de un total de 150 encuestas aplicadas a jóvenes de dos instituciones educativas de este municipio respecto a su forma de concebir e interesarse en la valoración del patrimonio histórico y cultural con el que contamos. Agradeciendo de ante mano al Dr. en Historia Roberto Carrillo Acosta, y a las instituciones educativas de la Escuela Secundaria Técnica #24, y al Cbtis #245, por el apoyo brindado a lo largo de esta investigación. Interesa mostrar cuáles fueron las respuestas mayormente consideradas respecto a los siguientes cuestionamientos ¿Cuál o cuáles son los bienes patrimoniales reconocidos por los jóvenes ojuelenses? ¿Cuáles son los medios por los que nuestros jóvenes conocen, valoran e identifican los bienes patrimoniales? Y finalmente, ¿Qué actividades consideran deberían impulsarse para lograr un vínculo más cercano entre la cultura, la historia y los jóvenes? Evidentemente, el Fuerte, fue el bien patrimonial mayormente conocido, algo que no debería extrañarnos pues es el edificio más promocionado, quizá también el más representativo, y no solo por su legado histórico, pues también ha funcionado por cerca de 40 años como el Palacio Municipal. Sin embargo, además del Fuerte, los jóvenes reconocen otros edificios históricos de igual importancia, tales como la Plaza Hidalgo que fue mencionada 59 veces, seguida del Santuario con 21 apariciones. El mensaje es claro, la historia y cultura de Ojuelos, no debe recaer ni centrarse solo en un edificio histórico; los reconocimientos que otorgan a ciertos bienes, instituciones como la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes), INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) entre otras, no desvalorizan otros bienes que sin ninguna “mención especial” tienen un estrecho aprecio y vínculo con su terruño. Ojuelos, es un pueblo con basta memoria histórica, misma que se ha transmitido de generación en generación., Y es que, de los 150 encuestados, 76 sostuvieron que ha sido a través de charlas, leyendas y anécdotas que ubican o reconocen los bienes patrimoniales emblemáticos de nuestro pueblo; 39 de ellos lo han hecho a través de textos difundidos en diversos medios de comunicación; 27 mencionaron que se ha tratado el tema en su escuela y 8 lo hicieron por otros medios. Una de las conclusiones que quizá pueda causar controversia tiene que ver la importancia o utilidad que los jóvenes ven en la cultura, pues aunque 105 encuestados respondieron que es necesario preservar y conservar los bienes patrimoniales, principalmente por considerarlos referentes de identidad; 35 creen que existen otras prioridades más importantes dentro del pueblo de las que se deben ocupar las administraciones públicas, mientras que los 10 restantes no ven alguna utilidad en preservar, conservar y promocionar los bienes patrimoniales. Finalmente, aunque es visible el impulso que últimamente se le ha otorgado a la organización y promoción cultural dentro de nuestro terruño, aún hay tarea por hacer; pues no se ha logrado incorporar a ciertos sectores de la sociedad como a los jóvenes en dichos eventos, las posturas de los encuestados así lo hacen ver, pues consideran que hace falta fomentar actividades en las cuáles ellos logren involucrarse de manera directa con la historia y la cultura, sugiriendo la organización de visitas guiadas a los lugares históricos de nuestro pueblo, programación de exposiciones, talleres, foros y difusión de trabajos en las que ellos participen y logren interactuar, dispersar dudas y aprender de los gremios que se dan cita a dichos eventos.

Be the first to comment on "Una simbiosis cultural. El patrimonio histórico y la juventud ojuelense."

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*