La educación no se toma en cuenta, pero cuenta mucho.

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Por Adrian Sanchez Hernandez.

En su momento, el educador y escritor oaxaqueño José Vasconcelos, o también llamado, el Maestro de América, señalaba a la ignorancia como causa de los males e injusticias en el país, pero veía en la educación una vía esperanzadora ante estos problemas, por ello, cuando fungió como secretario de Educación Pública emprendió grandes campañas de alfabetización e implulsó el establecimiento de bibliotecas y museos. Una vez más, la educación pinta como un medio para hacer frente a tiempos adversos. Sin embargo, la educación pública que se ofrece actualmente en nuestro país, presenta algunas vicisitudes que habría que revisar.

Una pregunta crucial para adentrarnos en la pertinencia social que ofrece la educación en México sería ¿Cuál es la función que cumple actualmente la educación en nuestra sociedad? Posiblemente, algunos podrían concebirla como el medio que nos permite alcanzar mejores condiciones de vida, otros por el contrario, pueden considerarla como innecesaria para insertarse en el campo laboral ejerciendo algún oficio bien remunerado, quizá haya quien la conciba como una mera herramienta de gobierno para formar y dictar el cómo debe comportarse un ciudadano, o usted, apreciable lector puede tener una opinión diferente a las aquí presentadas sobre el papel o importancia de la educación en el contexto social en el que nos encontramos.

Aunque no sería correcto generalizar, la institución educativa pareciera encontrarse desvalorizada dentro de nuestra sociedad. Y es que, las problemáticas que padece la comunidad escolar conformada por maestros, alumnos y padres de familia, así lo vislumbran, por ejemplo; el magisterio, ya no es un gremio prestigioso, pues se le impone cómo debe trabajar, y qué es lo que debe o no enseñar, además, salir a la defensa de sus derechos, es motivo de emplear la fuerza pública para nuestras autoridades; el sector estudiantil, si cuestiona los lineamientos o planes de trabajo escolares, no se les escucha, sino que se les amedrenta; algunas asignaturas como la Historia y Formación Cívica y Ética, que podrían generar un pensamiento crítico, y a su vez un ambiente de participación y democracia desde la educación básica, para aplicarlos en el aula y en pro de la sociedad, se ven tan solo como materias de relleno.

La incongruencia institucional, es otro de los problemas que enfrenta la educación, pues aunque en el discurso los lineamientos que se exponen se escuchan convincentes y alentadores, la aplicación de los diferentes componentes y principios requeridos para ofrecer una educación de calidad como lo son: el establecimiento de un liderazgo compartido dentro de las instituciones educativas, el trabajo colaborativo, fomentar la participación social, el ejercicio de la autonomía, y la transparencia en la gestión de recursos en las escuelas, por mencionar algunos, inclusive los mismos programas de estudio de educación básica, reconocen que las escuelas se encuentran muy lejos de llevar a la práctica todos los lineamientos estipulados ante el difícil contexto actual. Asimismo, aunque haya quienes tengan plena confianza en la evaluación, para otros podría parecer absurdo que un examen sea el único parámetro que se toma en cuenta para elegir quiénes cuentan con las aptitudes y actitudes para ingresar o permanecer dentro del servicio profesional docente.

En mayo del 2016, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó un estudio en el que México, aparecía estancado con un rezago educativo alarmante, con un promedio muy por debajo de la media en los campos de la ciencia, las matemáticas, y la lectura; y con menos del 1 % de los estudiantes mexicanos, digamos con un nivel destacado. Y entonces ¿Qué pasa con el otro 99%? ¿En dónde están los efectos de la implementación de la reforma a la educación, así como de los cambios y ajustes a los que han sido sujetos programas y currículos escolares? o a caso ¿debemos creernos lo de esperar resultados a largo plazo? Y si aún tenemos las esperenzas puestas en la educación para lidiar contra las problemáticas actuales ¿Qué acciones podríamos proponer para mejorar la calidad y la pertinencia social de la educación?

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